Desconcierto en la memoria- Sordelli Lucca

Los 10 principales motivos por los que no se va a la biblioteca
  Una tarde aburrida, causada por las monotonías de las charlas familiares de Carlos. Un chico de 12 años que se dio cuenta de lo innecesario que es hablar mal de otros que no están y la curiosidad de porque esos tan mal hablados, no aparecen en su casa ni siquiera para un “hola”. Ante esta situación intenta de desprenderse de estos actos que no le dan ni una sonrisa, con uno de los libros que tiene en su cuarto, junto con su pizarrón. El libro que agarraría iba ser el sexto, quería probar algo nuevo, ya que Carlos era un niño que siempre quería averiguar más y más, no le bastaba nada, siempre iba por el “¿y porque?. Lo encontró, luego de sacar tantos que no le interesaban, lo empezó a leer sin más rodeo. Este ya con el título “el viento habló” le hacía recordar algo, no sabía qué, pero tenía el presentimiento de que era un objeto, situación o alguien que se le olvido… o que le hicieron olvidar. A medida que iba leyendo, también observaba y apreciaba con una mirada de niño perdido su cuarto, porque el libro presentaba los recuerdos que tenía el protagonista sobre sus abuelos, esto le hizo pensar en algo en especial, mejor dicho en alguien en especial, su abuelo. ¿Dónde se encontraba, que hizo por la familia, por Carlos?, le hacía pensar porque no estaba con la familia, porque un abuelo no visitaba a su nieto. Hasta pensó si él era un buen chico, que había hecho mal, para que no lo vaya a ver, es decir sus demás abuelos estaban pero el de parte de padre no, pero al seguir vio que en el libro, el abuelo resultaba que estaba muerto. Ante esto surgió un nuevo pensamiento en su cabeza, ¿estará vivo? se preguntó, si era así, eso explicaba muchas cosas, cosas obvias que sucedían en su casa cotidianamente.
   Al ser el libro cortito, quería terminarlo en el momento, pero tampoco devorárselo muy rápido, así que lo que hacía era pausar la lectura en momentos para poder reflexionar sobre el tema. En la mitad de la lectura, el protagonista jugaba junto a su abuelo a las maquinitas que se le metían fichas, también al tejo en donde Luis le pudo ganar a su abuelo Arquímedes siete a tres, luego de esa gran triunfo se fueron a comer pizza. Este relato ya le hacía imaginar los lindos momentos que hubiera tenido con su abuelo, pero sabía que no podría hacer tales cosas porque no tenía respuestas, pero si muchas dudas.
   Luego de soñar despierto, continua con la lectura, a cada rato se comparaba con Luis, él tenía lo que Carlos quería, ya hasta en pequeños momentos lo envidiaba. Pero ese sentimiento se le iba cuando se reía por leer las anécdotas entre el protagonista y su abuelo, estos se mandaban macanas y se tiraban grandes carcajadas al salir parados de sus bromas, pero siempre después lo retaba, porque debía disfrutar cada momento y enseñarle valores que otros no lo harían, ya que no le quedaba mucho tiempo. Carlos se sentía afectado porque no sentía lo mismo que le sucedía al chico del libro, sus abuelos eran fríos como el hielo con él, jamás lo invitaban para pasar un buen rato, más bien se sentía que solo se veían por el hecho de que eran familiares, nada más.
  Una cosa que estaba colgada en el techo de Carlos, le hacía preguntarse quién lo había hecho, el avión de madera que siempre tuvo preguntas por su creación pero jamás respuestas, le hacía creer que algo tenía que ver con su abuelo. Esto le daba la fe en sí mismo y el coraje de poder ir a averiguar sobre el tema, hoy era el día, la mayoría de los familiares estaban reunidos en su casa, iba a por todo.  Luego de llegar a la idea de que tenía que hacerlo, empezó a leer más apurado, con una tensión en su mente, el libro cada vez le sumaba más a su idea de terminarlo de una vez por todas. Al terminar el libro, Luis llega a la idea que aunque su abuelo no esté presente con él, por lo menos disfruto junto a  él lo mejores momentos. Es ahí en donde Carlos va a preguntar a sus familiares, ellos solo lo ignoraron, lo despreciaron porque no les daba las cosas que ellos querían, dinero. Le mostraron al fin fotos de él. Carlos noto el fondo también, y llego a la conclusión que les dio de todo. Una linda casa, perro, comida y lo más importante veía amor y abrazos, esas cosas le hicieron toma su decisión definitiva y su opinión. Si él no había dejado herencia es porque no les importaba su padre sino el material, y aun así no les iba a dar felicidad. Tomó su decisión, Carlos se convertiría en los mal hablados.          




Comentarios

  1. Lucca, planteás una idea sencilla y clara, bien hilvanada a medida que avanza; la ubicación en un momento y lugar preciso logra darle muy buena encarnadura al personaje protagonista. El punto débil es que no lográs dar con el tono narrativo y predomina el decir, lo explicativo. Hay demasiados detalles innecesarios e informantes que se reiteran sin función. Por esto, no conmueve ni involucra afectivamente al lector. Creo que el relato ganaría ritmo y sensibilidad si los eliminaras. Queda pendiente la Literaturidad.
    Revisar puntuación, párrafos, construcción de algunas oraciones, repeticiones innecesarias. También, tildes.
    ¡Buen trabajo!

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